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08/06/2010
Además de oportunidad de aprender en la práctica, modalidad estimula iniciativa
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Hasta más que en una práctica, la experiencia en una empresa júnior visa propiciar al estudiante la comprensión general del funcionamiento y de la actuación de una compañía. Finalmente, además de lidiar con los eventuales clientes y con los proyectos desarrollados internamente, los alumnos tienen que cuidar del funcionamiento de la propia empresa. Para tanto, asumen cargos de gerencia y dirección. Oportunidad que, evidentemente, no existe para alumnos en prácticas.
Así, además de colocar en práctica las teorías incautadas en aula - sea cual que vaya el curso - y tener esa oportunidad de conocer la actuación empresarial del punto de vista jerárquico, participar de una empresa júnior puede aún ser una oportunidad de emprender. Esa es la propuesta descrita en el Concepto Nacional de Empresa Júnior, publicado por Brasil Júnior (Confederación Brasileña de Empresa Júnior), que define como una de las finalidades de las empresas juniores fomentar el empreendedorismo.
Según Flávia Leal, directora de comunicación de Brasil Júnior, eso acontece en función de las oportunidades organizacionais dentro de estas empresas. "La gran oportunidad es justamente el hecho de que los universitarios tienen autonomía para gestionar como si la empresa fuera de ellos, sólo con orientación de los profesores. Alem de eso, hay proyectos externos en que los estudiantes tienen contacto con el mundo real, con prestación de servicios para el mercado", dice ella.
De entre los posibles beneficios para los nuevos emprendedores, Flávia cita la ganancia de conocimiento técnico sobre la profesión obtenido a partir del desarrollo de proyectos, de la necesidad de realizar análisis sectoriales y de hacer planes de negocios. Eso aliado al desarrollo de la capacidad de relación con la red de contactos y todos los interesados en potencia en el funcionamiento empresa júnior. "Es un diferencial útil al emprendedor y que varias empresas recogen en los alumnos en prácticas y trainees", afirma ella al contar que la empresa júnior actúa como una organización convencional, con necesidades semejantes.
El primer desafío impuesto por el proceso selectivo de ingreso a la Iniciativa Júnior, empresa del curso de administración de la UERJ (Universidad Provincial de Río de Janeiro), es justamente la elaboración de un plan de negocios ficticio. A pesar de eso, todos los argumentos del plan deben ser fundamentados con base en la realidad. O sea, el proyecto debe ser factible y traer cotizaciones de precios, listas de proveedores y todos los elementos inherentes a un plan de negocios. De acuerdo con Stephane Puente Mattos, directora de proyectos de la empresa, en ese primer momento la selección lleva en cuenta la consistencia de ese plan.
Baño de realidad
Al ser aprobado en esa etapa, el alumno es encaminado para una de las direcciones de la empresa, donde debe elaborar soluciones para un problema cotidiano del departamento. La finalidad de esos desafíos es traer los alumnos para el ambiente de mercado, afirma Stephane. "El personal entra muy crudo en la empresa júnior y pasa a tener noción de como es una empresa, más preparados para asumir algún cargo en el futuro. Aquí él desarrolla la capacidad de tomar decisión", afirma ella.
Stephane es alumna del segundo año de administración de la UERJ y afirma que la vivencia en la empresa júnior ha sido importante para el desarrollo de responsabilidades y también para el aprovechamiento del contenido de aula. "He visto la aplicación práctica de lo que aprendo en la teoría con más responsabilidades que en una práctica convencional, pues aquí estamos en la gerencia de la empresa", explica ella.
Marcos Hashimoto, profesor de Empreendedorismo y coordinador del Centro de Empreendedorismo del Insper (Instituto de Enseñanza e Investigación), cree que la ganancia más significativa para los alumnos que pasan por empresas juniores es lo que llama de baño de realidad. "Los alumnos se dan cuenta de que ni todo lo que aprenden en la facultad ocurre en la realidad, que ni siempre la teoría corresponde a la práctica", declara él. Hashimoto, que compone el consejo de la empresa júnior del Insper, cuenta que la mayor parte de los clientes atendidos es formada por pequeñas y medias empresas.
Así, la vivencia sirve también, complementa él, para que los empresarios juniores vean que la mayoría de los clientes atendidos son apenas estructurados. Eso es útil, en la opinión del profesor, para que los estudiantes entiendan que los emprendedores en general carecen de conceptos y procedimientos básicos de gestión. "Las metodologías modernas que ellos aprenden están muy por encima de lo que los emprendedores necesitan y quieren. Primero es necesario arreglar la casa, organizar las finanzas y dimensionar los equipos. Cosas básicas que el alumno necesita colocar en práctica para entender", comenta Hashimoto, que destaca aunque el aprendizaje sirve para ser aplicado tanto caso el alumno quiera trabajar en una organización cuanto escogerse ir para el empreendedorismo. "Coincidencia o no, los mío mejores alumno de Empreendedorismo (disciplina del cuarto año de administración) son los que pasaron por la empresa júnior", garantiza el profesor.
Aunque traiga ganancias personales para el alumno que pretende hacerse emprendedor, las empresas juniores no tienen la función de actuar como laboratorio de proyectos o de futuras iniciativas. Flávia se acuerda que, a pesar del título de júnior, son empresas llenamente establecidas que trabajan con proyectos. "La júnior sirve para aprender. Lo que acontece es que a las veces el alumno tiene una idea de un software, por ejemplo. De ahí trae hacia la empresa y desarrolla en conjunto con otros estudiantes para llegar a un producto", explica ella.
Hashimoto, por su parte, cuenta que ya vio muchos casos de alumnos que pasaron por la empresa júnior con la intención de hacerse emprendedor. "Muchos perciben que aún no están preparados para emprender por cuenta propia y encaran el aprendizaje como un desafío. Pero hay también los que desisten totalmente de la idea. Depende de la motivación original de cada uno", evalúa él.
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